La idea de esta columna es profundizar el concepto de tocar acordes en el bajo. Para ello, y a modo de humildísimo homenaje, les propongo olvidarnos un poco de la función primera y esencial del bajo, hacer un alto en el estudio de técnica, lectura, teoría y cuestiones monofónicas y, sencillamente, jugar (play music) con nuestro instrumento emulando una guitarra rítmica arpegiando ”Goodbye to Romance”, una de las canciones preferidas de este gran músico y compositor que nos dejó el pasado 22 de julio.
